En silencio, con trabajo y apostando a un proceso, Regatas Resistencia comenzó a mostrar señales claras de crecimiento. Más allá de los resultados puntuales, el equipo fue construyendo una identidad que hoy empieza a traducirse en victorias y, sobre todo, en una forma de competir que ilusiona.
Así lo entiende su entrenador principal, Juan Cruz Carrasco, quien no duda en poner el foco en la evolución del rendimiento antes que en la tabla. “Estamos contentos con la levantada del equipo. Yo creo que desde hace mucho tiempo venimos mejorando; desde los partidos con Tokio en Misiones y Mitre ya se veía un crecimiento, más allá de que nos ganaron bien porque son equipos de mucha jerarquía”, analizó ante la consulta de QuintoCuartoNea.com.
El DT remarcó que, incluso en la adversidad, el equipo dio muestras de carácter. “La gira nos pesó, nos quedamos sin piernas y no pudimos cerrar esos juegos. Después se nos escaparon partidos como en Cultural o en Don Bosco que quizás podíamos haber ganado, pero también tuvimos muy buenos rendimientos, como el triunfo ante Córdoba”, repasó.
En ese camino, el reciente golpe sobre la mesa frente a San Lorenzo aparece como un punto de inflexión. “Lo del otro día es impensado, pero más allá de eso, confirma la levantada. No es sólo que le ganamos a San Lorenzo, sino cómo lo hicimos: la forma en la que jugamos y competimos, que es lo que buscamos”, sostuvo Carrasco.

El entrenador fue claro al marcar la filosofía del equipo: priorizar el desarrollo y la consolidación de una idea. “Nadie entra a un torneo profesional a perder, pero entendemos los contextos. Apuntamos a las formas, a que el equipo tenga una identidad, y eso es lo que hoy nos está dando resultados”, explicó.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la apuesta por los juveniles, algo que también se refleja en el ámbito local. “En el torneo de la ABR se está viendo mucho eso. Ganamos en canchas muy difíciles como las de Juventud y Don Orione prácticamente con un equipo de promedio de 18 años, con pocos mayores en cancha y muchos minutos para los chicos”, detalló.

En ese sentido, Carrasco destacó el valor formativo del proceso: “También le ganamos bien a Don Bosco y eso confirma lo que buscamos: darles rodaje, que ganen experiencia y jerarquía. Ese es el camino”.
Así, entre una Liga Federal exigente y el torneo local como plataforma de crecimiento, Regatas empieza a consolidar una idea. La levantada ya no es solo una sensación: se construye en cada partido, en cada juvenil que suma minutos y en una identidad que, lentamente, comienza a dar sus frutos.
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