En el básquet moderno, el tiro ya no es un complemento: es condición de pertenencia. Y Nicolás Laprovittola lo entendió antes de que el “spacing” fuera palabra corriente. Figura del Barcelona y uno de los argentinos más determinantes en Europa, reveló con Carlos Altamirano que su construcción como amenaza perimetral empezó en casa: “Si hay algo que le puedo decir a mi viejo, que sin saber nada de básquet ni haber jugado nunca, él siempre me decía ‘tenés que tirar de más lejos’. Visionario”.
Ese consejo doméstico moldeó su identidad. “No soy un tirador nato ni lo tengo, pero confío mucho en el tiro que tengo”, asumió el base de la Selección. En tiempos donde cuanto más amplio es el rango, más se agranda la cancha, Laprovittola hizo del triple una herramienta estratégica para liderar ofensivas en la elite europea.
Pero hubo un ajuste decisivo. Marcelo Milanesio, lo vio algunas veces entrenando y detectó un detalle técnico: “Me dijo del tiro, sacarlo bien de arriba. Intentar sacarlo sobre la cabeza. Lo tomé en ese momento, era chico también, y son dos cosas que me marcaron”. Elevar el punto de lanzamiento le permitió tirar sobre defensores más altos y físicos.
La técnica se sostuvo con disciplina. “El tiro es mucha práctica… trabajar también la frustración”, explicó. Su regla es simple y feroz: “Siempre terminar con 10 seguidas de cada posición… hasta que no termino, no me voy”. Talento trabajado, consejo escuchado y obsesión competitiva: la receta de un líder que convirtió el rango en sello propio.
Fuente: basquetplus
Comentarios
Inicia sesion para comentar